Crónica de una Inundación Anunciada en Ayacucho (Huamanga), Perú
Antes que nada, quienes quieran apoyar a los damnificados, pueden hacerlo por medio de la sra. Carmen de los Ríos del Centro Loyola de Ayacucho llamando al 066-314693 o escribiendo a cloyolayacucho@yahoo.es.
El miércoles 16 de Diciembre del 2009 entre 17:20 horas y 18:30 horas aproximadamente, a consecuencia de las intensas precipitaciones pluviales acompañadas con granizada han ocasionado que las quebradas de Piscotambo, Pueblo Libre y Río Seco se produzcan huaycos e inundaciones en viviendas, afectación en las oficinas del Gobierno Regional, de vías de acceso y unidades de transporte público-urbano y particulares en el Jirón 28 de Julio con la calle San Martín (cerca de la plaza de armas), en el distrito Ayacucho y provincia Huamanga.
En realidad se trata de un flujo de lodo, descendió del cerro La Picota, el cual se produjo al promediar las 19 horas del miércoles luego de una torrencial lluvia de unas tres horas. Esta lluvia originó el colapso del alcantarillado de la ciudad, lo que a su vez motivó que varias viviendas y establecimientos comerciales se inundaran. (...)
Sin embargo, las posibilidades de que ocurriera este desastre ya estaban pronosticadas por el INGEMMET en su "Estudio de Riesgos Geológicos en el Peru-Franja 3" del año 2003. En dicho informe, este sector esta señalado como una zona crítica, donde deben tomarse las medidas preventivas antes de la época de lluvias.
Se origina en la parte alta del Cerro Buena Vista, parte del agua escurre superficialmente por la cuneta de la vía Libertadores y otra parte importante drena hacia la parte baja, pasando por el centro de la ciudad, creando siempre problemas de colmatacion de sedimentos en la segunda cuadra del Jr. 28 de Julio, entre los Jrs. San Martín y Carlos F. Vivanco. Su recorrido es de NO hacia SO hasta su desembocadura final en el Río alameda a la altura del Jr. Pizarro.
Especial interés representa la acción de estos procesos [peligros geológico-climáticos] en las laderas y quebradas del cerro “La Picota”, sobre todo el de socavamiento y cárcavas, por los siguientes aspectos:
a).- Existencia de cauces de agua con dirección W-E, perpendiculares a la ciudad y que se pierden dentro de ella.
(...)
d).- Transporte de sedimentos por las corrientes de agua hacia la ciudad y abundante acumulación del mismo en sus calles y arterias principales.
En general los cauces de quebradas representan un alto riesgo para la construcción de viviendas, porque el agua siempre busca su cauce natural para discurrir, sobre todo si se presenta un periodo de intensas lluvias. En la parte alta del Jr. San Martín, ENACE y otras áreas, se han invadido y rellenado antiguos cauces para construir viviendas, representando un alto riesgo en época de lluvias intensas.
La problemática de la deposición de sedimentos se ha concentrado históricamente en las cuencas del Jr. Lima y Jr. San Martín, donde se han visto afectados fundamentalmente el Centro histórico de la ciudad. En la actualidad [año 2004] es un problema latente, que requiere la pronta ejecución de la construcción del alcantarillado pluvial que permita eliminar los sedimentos producidos en la parte alta de estas cuencas.
Casi dos días después del fuerte huaico que cayó desde el cerro Picota y arrasó casi todo el centro de Huamanga hasta la Plaza de Armas, el panorama en la capital ayacuchana es desolador, mientras que los fallecidos por este desastre se elevaron a 11. Pero lo peor es que estas muertes se pudieron evitar si las autoridades hubieran tomado en cuenta la alerta que emitió días atrás el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi).
En ella se indicaba que un fuerte temporal arreciaría en esa zona y, en efecto, la predicción se cumplió el miércoles. Huamanga soportó la lluvia más intensa de los últimos años. Las calles de la ciudad se convirtieron en cauces de grandes caudales y, a la vez, de piedras y lodo que bajaron desde las zonas altas, sepultando y arrasando todo a su paso.
Adam Ramos, jefe del Senamhi-Junín (...) subrayó que la ciudad de Huamanga no estaba preparada para una fuerte lluvia pues, al parecer, sus drenajes no habrían tenido una limpieza adecuada.
Y como generalmente ocurre en estos casos, sólo después del desastre se anuncian las medidas preventivas para futuros eventos. Según Perú21:
El Gobierno decretará el estado de emergencia en Ayacucho y serán reubicadas las familias damnificadas del cerro Picota, en Huamanga, por el alud que se registró anoche debido a las lluvias intensas que caen en la región. (...) Además, se informó que se levantarán muros de contención en el cerro Picota para evitar futuras tragedias, proyecto que demandará S/. 9 millones.Es una pena que tengan que fallecer personas para recién invertir montos considerables de dinero en prevención. Y no olvidemos que este evento particular ha sido sólo uno de los diversos escenarios de desastre identificados por el INDECI, sino revisen el Mapa de Peligros completo. ¿Vamos a esperar ahora una nueva tragedia en un sector distinto de la ciudad para tomar acción? O más aún, en cualquiera de las ciudades que ya cuentan con un Estudio de Riesgos y todavía no ponen en práctica las medidas de prevención recomendadas. Dejemos de esperar, actuemos.
Finalmente, me gustaría concluir con un pensamiento que no me puedo sacar de la cabeza: Si se sabía cómo prevenir, dónde podía afectar, e incluso cuándo podía ocurrir el desastre (al menos con días de anticipación) ¿Por qué no se hizo nada?
Saque cada uno sus conclusiones.






























